El lunes 19 de octubre, una delegación de representantes de la Región de Atacama llegó hasta el Palacio de La Moneda para entregar una carta dirigida al Presidente de la República. El grupo estuvo integrado por dirigentes del Sindicato N°6 “Benito Tapia Tapia”, la senadora Daniella Cicardini, el diputado Juan Santana, los alcaldes de Diego de Almagro y Chañaral, y representantes de los trabajadores contratistas del cobre. En la misiva, manifestaron su profunda preocupación ante un eventual cierre de la Fundición Potrerillos.
La carta, respaldada de manera transversal, exige certezas al Gobierno y claridad al Ejecutivo sobre el futuro del plantel. Asimismo, declara el estado de alerta debido a las graves consecuencias económicas, laborales y sociales que el cese de operaciones provocaría en la región.
Los firmantes enfatizaron que el impacto de la fundición trasciende los límites regionales al ser parte clave de la cadena productiva nacional. Por ello, solicitaron formalmente que el Estado y Codelco estudien alternativas viables para asegurar su continuidad operacional y modernizar su capacidad técnica. Entre las opciones propuestas, plantearon evaluar la reconversión de Potrerillos para que preste servicios estratégicos a la pequeña y mediana minería de la zona.
Finalmente, los suscriptores recalcaron que este complejo industrial puede transformarse en una instalación moderna y ambientalmente responsable, lo que evitaría la pérdida masiva de empleos y el debilitamiento económico de las comunas de Diego de Almagro y Chañaral.
El rol estratégico de las fundiciones y refinerías
La Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) ha sostenido con firmeza que las fundiciones y refinerías son activos estratégicos para Chile. Por esta razón, consideran imperativo que el Estado invierta en la modernización y ampliación de estas capacidades para procesar los concentrados de manera sustentable, fortaleciendo el carácter estatal de Codelco.
Este desafío cobra mayor relevancia en el actual escenario geopolítico internacional, donde el cobre y sus subproductos juegan un rol preponderante en la defensa, la transición energética y el desarrollo de tecnologías digitales como la inteligencia artificial.
Para la FTC, las autoridades deben definir un rumbo con visión de largo plazo sobre estos activos, los cuales consideran imprescindibles para sostener la industria minera nacional y cimentar la base de la industrialización del país.
Ante la creciente demanda mundial de cobre —impulsada por la electromovilidad, la urbanización y la IA—, las fundiciones y refinerías representan una oportunidad única para agregar valor a las exportaciones chilenas. Además de la producción principal, estas plantas generan beneficios económicos adicionales mediante la recuperación de metales preciosos, la fabricación de ácido sulfúrico y el reciclaje de materiales metalúrgicos.